Te lo dije...


Ayer te lo dije. Sí.
Y hoy te lo repito, más segura, con más ganas.
Pertenezco a otro mundo, a otras letras.
Así como tú divagas en respuestas y sin caricias ajenas, de la misma manera en que tus cuentos concluyen en puntos suspensivos.
Quizás sea porque no hay futuro, porque nos damos cuenta qué tan fácil opacan tu presencia y tu infinita ausencia, así, sin más, con un soplo de verdad inadvertida.
Han pasado ya algunas semanas de tu último sarcasmo, pero yo continúo diciéndote al oído que ni tus temas, ni tus mil memorias, ni tus estrellas, ni tu falsa empatía… no, nada de eso, limita su estancia en mis anhelos.
¿Y mañana? Sí, mañana te lo diré bailando.

Despertar...


Podría ser que entre tantas canciones durmamos en palabras de tiempos lejanos, en los que tramposamente escribíamos para ambos, librándonos de aquel mundo que apenas concebía el movimiento.
Pero no, no es así…
Tengo la ligera sospecha de que no dormimos, estamos despertando.
Nos expulsan de esa vieja ilusión que no toma en cuenta los días, ni los rayos, ni los miedos, ni nada.

Despertamos porque es preciso darnos cuenta que ese mundo no nos pertenece, esa ilusión nos fue prestada por unos cuantos sueños.
Dormimos de más y ahora nos despiertan bruscamente… como si tú y yo fuéramos los indiscutibles culpables de esta injusticia.

Despertamos con las películas, las revistas, la televisión, los vicios, lo de hoy.
Despertamos recordando eso que alguna vez nos hizo pertenecer a espacios y sustancias,
nuestra dosis, música en el aire, lo de siempre.

Quizás estemos despertando para soñar despiertos, caminando entre títulos y denominadores…
Quizás nos volvamos a encontrar… en alguna guitarra, en el aire, en sus notas o en algún grito en un concierto…

Crucigrama

Reaccioné con el último respiro de la luna y me encontré con esas tan irreales palabras, pensé por un momento llamar a tu puerta, pero el vapor irresponsable de la confusión alejó cualquier intención de hacerlo.
Continué mi camino, rosando los recuerdos que acumulabas en aquellas trompetas.
Estudié cada parte del crucigrama que resolvimos ayer y me di cuenta que las obras de tu vida son escombros que redimensioné en las copas de felicidad que bebimos hace apenas unas horas.
Improvisé un nuevo y mejor pretexto para no dejar renglones vacios, inventé la metáfora perfecta... evaporé los residuos de un amor inexistente.



Marianizada...(¿?)

Pertenezco...


Pertenezco a otro mundo, a otro sentido.
A otra lengua, a otro idioma, a otro intento.
Soy de otra jaula, de otra llave y de otro texto.
Pertenezco a otro cielo, a otro infierno, a otro modo.
Soy de otro aire, de otro fuego, de otra tierra.
Pertenezco a otro rio, a otro mar, a otro lago.
A otro dibujo, a otro rocey a otro abrazo.
Pertenezco a otro Sol, a otra luna, a otro sueño, a otro circo, a otro hombre y quizás, solo quizás, a otra vida.



Marianizada... (¿?)

Vuelve la noche, se pierde mi orgullo

Vuelve la noche como cada pestañeo.
Me pierdo en nuestros combates de silencios y en ese afán desesperado por robar nuestras miradas.
Comprendo y aprendo de un sueño espeso de olvido, observando nuestras risas menores y frivolidades mayores, como de costumbre.
Qué estupidez esa de seguir a quien nos hace daño!.. y aquí estoy, herida de silencio.
Busco tu voz en momentos nocturnos porque es cuando mi arrogancia flaquea.
Y mi orgullo me vuelve no más que una silueta evaporándose en la oscuridad, vistiendo su tan típica sonrisa de trapo.
Fuckin' Colors!
Marianizada...(¿?)

Hoy...

Mucho ruido y voces lejanas...
Mi cuerpo es pesado y no relaciono equilibrios...
Convivo con pioneros de sabidurìa...
noto mis fallas y mis faltas...
miro sin mirar los rostros, tan conocidos como extraviados en algún acorde
consiento silencios
vigilo momentos
colecciono sus sueños, sueños de segunda mano, reciclados...
... paramnesia...
Yo..agorafóbica... anémica de invención, de historias, de cuentos... de ideas.

A Mr Kite

Porque ya no me da miedo decirlo...
porque sí... te recordé...
Ayer me encontré en el momento exacto de alucinación pasajera, sintiendo por un instante ese azul de cuando ya no es de noche y aún no es de día, extendí mi gráfica escritura y noté los cambios bruscos que aparentan mi sensiblidad inconforme, sentí tu presencia saboreando mis contrastes, adaptando tus discursos a los parámetros de una situación compartida con la más aguerrida realidad cotidiana, me sentí parte de un proceso que limita la ausencia de distancias extintas.

Recordé también la sensiblididad de tus dedos rozando mis mejillas
y tus ojos perforando los mios en aquellas realidades donde las escaleras uniformes eran testigo de nuestro discurso metafórico de esperanzas vanas.
Aquel viento suave que con sus roces ordinarios empujaban tus brazos a mi cuerpo.
y qué decir de las tantas farsas brindadas por esas calles, saltando párrafos de medianoche...

Hoy, dormiré abrazando tu esencia, esa que através del tiempo se descongelará para embriagarnos de ausencias pagadas por la distancia enemiga,
esperando escapar y vivir en el instante...